Si eres lector habitual de nuestro blog seguro que recordarás que hace un tiempo dedicamos uno de nuestros artículos a hablar de las numerosas ventajas que ofrecen los descuelgues verticales, especialmente a la hora de abordar algunos de los trabajos que realizamos en nuestra empresa como la rehabilitación de fachadas o la reparación de tejados en Madrid. Pues bien, hoy nos gustaría aprovechar este espacio para prestarle atención a uno de los elementos de protección que garantizan la seguridad en estos trabajos: las líneas de vida. ¿Sabes en qué consisten? Si no es así, continúa leyendo este post en el que te explicamos por qué son tan importantes.

Para llevar a cabo la reforma estructural de un edificio, la impermeabilización de una cubierta o la reparación de tejados en Madrid es necesario realizar una serie de trabajos que bien pueden abordarse desde andamios y máquinas elevadoras o bien se pueden ejecutar mediante el descuelgue a través de un sistema de arneses, cables y cuerdas. Como seguro que sabes, esta última opción da lugar a los llamados trabajos de descuelgue vertical, los cuales requieren de importantes medidas de seguridad para que puedan desarrollarse sin riesgos.

Dentro de las herramientas indispensables para garantizar la seguridad en estos descuelgues se encuentran las líneas de vida, un sistema que permite ejecutar actuaciones y reparaciones en altura de manera segura. Las líneas de vida son mecanismos anticaída colectivos, formados por unas cuerdas que garantizan la integridad física del trabajador, el cual está unido a ellas mediante un equipo de protección individual (EPI) formado por un arnés, un cabo de anclaje, mosquetones y absorbedores de energía. Que un operario sufra un resbalón no resulta tan improbable y de esta manera, gracias a unas adecuadas líneas de vida, todo se quedará en un susto.

Existen dos tipos de líneas de vida en función del tiempo de uso. Están las líneas de vida temporales que se montan y se usan en la fase concreta de la obra que se requieran, y por otro lado están las líneas de vida permanentes, que se quedan fijas en el edificio para que estén disponibles siempre que sea necesario llevar a cabo trabajos de remate, impermeabilización o reparación de cubiertas o fachadas.

Igualmente podemos hablar de líneas de vida horizontales o verticales en función del sentido en el que hayan sigo instaladas.

Las líneas de vida tienen que cumplir una normativa y estar homologadas mediante certificado tanto del fabricante como del instalador. Concretamente, son las normas UNE-EN 795:1997 y su modificación a través de la UNE-EN 795/A1:2001 las que velan por la calidad de estas líneas para que garanticen correctamente la seguridad colectiva de los trabajadores que las usan.

A la hora de instalar un tipo u otro de líneas de la vida, existen diferentes factores que se tendrán en cuenta como la superficie en la que irán colocadas, si están cubiertas o no… En cualquier caso, la instalación de estas líneas tiene que ser realizada por expertos como el equipo de profesionales que integra Impermeabilizaciones Aparicio, trabajadores especializados en trabajos verticales que abordamos con todas las medidas de seguridad exigidas hoy en día.

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